Arte cinético en la colección del MACLA
Esta exposición reúne obras pertenecientes a la colección del museo y propone un recorrido por las investigaciones que el artista desarrolló en torno a la luz, sombras, movimiento y espacio. Además propone un recorrido por los comienzos de Tomasello en París, sus intercambios con Carmelo Arden Quin y su apoyo a los procesos antiimperialistas en Chile, Nicaragua y Cuba.
Nacido en La Plata en 1915 y radicado definitivamente en París desde 1957, Luis Tomasello construyó a lo largo de su extensa trayectoria una obra fundamental para comprender el desarrollo del arte cinético. Su producción se caracteriza por la búsqueda de nuevas relaciones entre la obra, el espacio y la percepción del espectador, haciendo de la luz un elemento activo capaz de transformar aquello que vemos.
En el arte cinético, la obra deja de ser necesariamente un objeto estático para convertirse en una experiencia cambiante. El movimiento puede producirse físicamente, mediante la transformación de sus elementos, o virtualmente, a través de los efectos perceptivos que genera. En los trabajos de Tomasello, el desplazamiento del espectador, las modificaciones de la iluminación y la incidencia de la sombra producen variaciones que transforman constantemente la percepción de la obra.
La exposición permite acercarse a diferentes momentos de estas investigaciones. En las Atmósferas cromoplásticas, una de sus series más reconocidas, la luz incide sobre elementos en relieve y produce reflejos de color sobre el fondo. El color deja así de funcionar únicamente como pigmento para convertirse en una experiencia luminosa y espacial. En otras obras, en cambio, las sombras adquieren protagonismo, generando nuevas formas a partir de la relación entre iluminación, volumen y superficie.
Una dimensión diferente aparece en los Objetos plásticos (Object plastique), donde Tomasello explora elementos geométricos —como cubos y cilindros— que, dispuestos en distintas posiciones y sometidos a diferentes condiciones de iluminación, producen configuraciones variables. La posición del espectador resulta fundamental: al desplazarse frente a la obra modifica aquello que percibe y activa nuevas relaciones entre formas, colores y sombras.
Este recorrido alcanza también las investigaciones vinculadas con la ausencia de luz. En sus obras de Luces negras (Lumières Noires), Tomasello profundiza en la posibilidad de construir el negro no solamente mediante la aplicación de pintura, sino a través de la generación de zonas de profundidad y ausencia lumínica. La oscuridad se convierte así en un elemento plástico, en una materia capaz de producir efectos perceptivos.
La trayectoria de Tomasello estuvo estrechamente vinculada con algunos de los principales movimientos y espacios de experimentación del arte de su tiempo. Su participación en Arte Nuevo, en Buenos Aires, y su posterior llegada a Francia marcaron momentos decisivos. En 1957 comenzó a trabajar en el taller de Carmelo Arden Quin en Paris, figura fundamental del movimiento MADI. Allí realizó sus primeras experiencias cinéticas sobre el plano y profundizó sus investigaciones sobre el movimiento y la proyección de la luz.
Al año siguiente, al instalarse en su propio taller, Tomasello comenzó a alejarse de la pintura tradicional sobre el plano. El descubrimiento de los efectos producidos por pequeñas varillas colocadas sobre una superficie blanca abrió un nuevo camino en su producción: el relieve, el espacio y la luz pasaron a constituir elementos inseparables de su lenguaje. Ese mismo año ingresó a la Galería Denise René, espacio fundamental para la difusión y consolidación del arte cinético en Francia.
La dimensión latinoamericana también atravesó su trayectoria. Tomasello participó de iniciativas de solidaridad artística vinculadas con Chile, Nicaragua y Cuba, acompañando los procesos políticos antiimperialistas. Participó del grupo de artistas que fundacional del Museo de la Solidaridad en apoyo al gobierno de Allende en Chile y su posterior continuidad en el exilio con el Museo Internacional de la Resistencia Salvador Allende que itineró por Europa. También apoyó con obras al Frente Sandinista de Liberación Nacional junto a importantes artistas de todo el mundo. En 1984 presentó sus trabajos en Cuba junto al Espacio Latinoamericano de París, y posteriormente participó en las dos primeras Bienales de La Habana y realizó exposiciones individuales en Casa de las Américas.
Sus obras pueden verse hoy en museos tan importantes como MNBA Museo Nacional de Bellas Artes; MAMBA Museo de Arte Moderno de Buenos Aires; Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén; MACRO Museo de Arte Contemporáneo de Rosario; Centro Georges Pompidou, París, Francia; Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, España; Museum of Fine Arts de Houston, Houston, EEUU; Tate Modern Reino Unido; Museo Wifredo Lam y Casa de las Américas, La Habana, Cuba; Musée d’Art moderne de la Ville de Paris, Paris, Francia; The Nelson-Atkins Museum of Art, Kansas City, EEUU.


